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De la tierra a la mesa: feria saludable

  • Foto del escritor: NUTRIR EN PALABRAS
    NUTRIR EN PALABRAS
  • 26 abr. 2019
  • 3 Min. de lectura

Alimentación consciente en mercado itinerante


Es más que un evento gastronómico, Sabe la Tierra es un proyecto que tiene como meta concientizar sobre un estilo de vida sano.


Por Tomás Balardini



La feria reúne cada vez más visitas. Los puestos ofrecen distintas opciones que pueden ser degustadas en el comedor comunitario. (TB).

Una nueva forma de pensar en materia de alimentación es ofrecida por esta iniciativa que lleva más de nueve años. Conciencia y consumo responsables son las claves fundamentales del cambio propuesto.


Fierros, estructuras metálicas, banderines, mesas, bancos y cajas dominaban la escena del sábado trece de abril a las ocho y media de la mañana en Plaza Güemes, ubicada en la intersección de Charcas y Salguero.


Los organizadores del evento y los productores autóctonos se mostraban entusiasmados, trabajando arduamente, con tal de tener todo preparado antes que lleguen los primeros visitantes.


Los lemas del evento, ideado por Angie Ferrazzini, se podían observar en cada rincón de la plaza. Las banderas coloridas indicando “comercio justo’’, ‘’comercio responsable’’, “producción sustentable’’ y “consumo responsable“ marcaban el objetivo a seguir: concientización en materia de alimentación y consumo. En la entrada principal de la feria se encontraba un gran banner anunciando la “eco campaña’’, incentivando a la gente a traer su propia bolsa de compras, tupper y set de vajilla.


Paula, le explicaba a cada una de las personas que se acercaban los productos que había traído y la forma en que habían sido elaborados. Los panes eran tanto salados como dulces, las masitas eran orgánicas, y los budines eran en su mayoría veganos. Obviamente que con la explicación, ofrecía al que quería una degustación. Irresistible para muchos, y una muy buena estrategia de ventas para su emprendimiento. Los más curiosos indagaban sobre los ingredientes, interesados por saber si eran veganos.


En cada stand, los productores brindaban su mercadería para degustar, con la consigna de anímense a probar. Intentaban fomentar que el querer probar una comida nueva puede resultar en un cambio radical si uno se encuentra dispuesto a cambiar su manera de pensar.


Con el pasar de las horas, los olores y sabores comenzaron a invadir la atmósfera. Las parrillas eléctricas fundían los quesos veganos, las licuadoras batían frutas orgánicas, los sandwiches, las empanadas y el falafel se convirtieron en el centro de atención.



La feria se destaca por la gran variedad de productos orgánicos, veganos y vegetarianos. (TB)

Poco a poco, la gente que compraba la comida en los distintos puestos, se empezó a ubicar en el comedor comunitario para poder disfrutar de su almuerzo. Indudablemente la eco campaña no se trataba de una nueva iniciativa, dado a que en su gran mayoría los visitantes ya tenían arraigada la idea del consumo responsable. Jorgelina, vecina de Nuñez comentó que Sabe la Tierra, es una salida infaltable en su fin de semana, arregla su agenda con tal de asistir a alguna de las ferias para poder disfrutar de comer al aire libre y de manera sana. Según indicó es una buena forma de aprender sobre los alimentos, al tener un contacto directo y fluido con los productores.


Las mesas comunitarias al estar ubicadas en el centro de la feria, generaban un ambiente cálido que prestaba a la conversación e intercambio entre las personas. Un grupo de adolescentes que disfrutaba al aire libre de wraps expresaron que les gustaba mucho cuidarse y estaban convencidos de su estilo de vida: el veganismo. Al enterarse de la iniciativa, no dudaron en llevar sus propios elementos para poder disfrutar de una gran comida. Todos contaban con bolsas ecológicas con productos de la feria. Coincidían que después de las compras almorzar era el descanso obligado.


Ya entrada la tarde, los gustos fueron cambiando. La gente con la mano y al paso comenzaba a consumir otro tipo de mercadería: tortas, budines o masitas fueron las estrellas del momento.


Poco a poco, los visitantes se fueron esfumando y quedamos los mismos que abrimos la feria. Todos contentos con la ventas comenzaron a desmantelar lo que habían desplegado. Sin lugar a dudas, la feria había cumplido su meta que va más allá de la ganancia comercial, Sabe la Tierra es un fiel ejemplo de consumo consciente, responsable, alimentación saludable y de manos directas. Nuevamente el desorden comenzó a dominar la escena. El hasta luego, nos vemos el próximo sábado, puso punto final al evento transcurrido el sábado trece de abril.



El veganismo consiste en una forma de vida. En materia de alimentación los adeptos no consumen alimentos de origen animal, ni sus derivados. (TB)

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