La dieta cetogénica es beneficiosa para la epilepsia infantil
- NUTRIR EN PALABRAS

- 31 may 2019
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La medicación puede producir efectos adversos
La dieta cetogénica tiene efectos positivos en la conducta y la cognición de los pacientes con epilepsias de difícil control.
Por: Sol Mizrahi
El 25% de las epilepsias infantiles son refractarias, es decir, no responden adecuadamente a la medicación. La dieta cetogénica, baja en carbohidratos y alta en grasas saludables, es un tratamiento efectivo y seguro para estos casos. Según un artículo publicado en España por la Revista de Neurología, esta dieta, que ha probado ser efectiva en la reducción de las convulsiones del 50% de los niños con epilepsia refractaria, tiene también efectos positivos en la conducta y en la cognición.

La epilepsia es una enfermedad del sistema nervioso que se caracteriza por la presencia de convulsiones periódicas. En un 85% de los pacientes puede ser controlada con medicación, pero, en muchos casos, la medicación no funciona del todo, e, incluso, produce efectos adversos. Estos efectos son frecuentes y tienden a afectar negativamente la conducta y la cognición de los pacientes, lo que genera dificultades en el mantenimiento a largo plazo del tratamiento. Por eso, muchas personas son tratadas con dieta cetogénica, que no solo reduce el número de convulsiones, sino que también ayuda a combatir estos efectos negativos.
Un estudio publicado por la revista Epilepsy & Behaviour reveló que los pacientes tratados con dieta cetogénica presentaron mejorías con respecto al estado de ánimo, el nivel de alerta y actividad, la atención sostenida y la interacción social. Además, se registró una reducción de los niveles de ansiedad. Estos resultados no parecieron estar vinculados con la reducción del número de dosis o de fármacos antiepilépticos usados, pero eso no quiere decir que la dieta cetogénica pueda reemplazar a la medicación. Marisa Armeno, médica especialista en nutrición infantil, explicó: “Si se saca la medicación que controla la epilepsia aunque sea parcialmente, los pacientes pueden entrar en estado convulsivo. Por lo tanto, la terapia cetogénica se instala junto con los fármacos, y, si es efectiva, luego de tres meses se comienza a discontinuar las medicaciones”.
Aunque tiene muchos beneficios, otro artículo publicado por la revista de neurología advierte que la dieta cetogénica puede tener también algunos efectos adversos, tanto al inicio del tratamiento, como a largo plazo. Al ser un plan alimentario desequilibrado en nutrientes, un 10% de los pacientes experimentan déficits nutricionales. Según Jaume Campistol, neurólogo infantil, esta dieta puede causar vómitos, pérdida de peso, y un retraso en el crecimiento, entre otras cosas. De todos modos, Campistol explicó que si estos efectos son identificados y controlados, pueden ser prevenidos o resolverse, por lo que no sería necesario detener el tratamiento.
Si bien todavía no se llegó a un consenso universal para sus indicaciones y manejo, son cada vez más los hospitales que implementan el tratamiento. En la Argentina se desarrollaron varios manuales dirigidos a familiares y pacientes para orientarlos y brindar información acerca de sus efectos positivos y negativos. El Hospital Garrahan, por ejemplo, cuenta con un manual instructivo que asiste a aquellas personas con epilepsia refractaria que están interesadas en tratarse con dieta cetogénica.
La dieta cetogénica aporta todas las calorías necesarias para que el niño pueda continuar con sus actividades habituales, crecer, y desarrollarse normalmente. (Crédito: S. M.).
Fuente: Manual instructivo del Hospital Garrahan.



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