Los microplásticos llegaron a la mesa del desayuno
- NUTRIR EN PALABRAS

- 31 may 2019
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 2 jun 2019
Alimentos tóxicos
Una investigación reciente en Ecuador determinó la presencia de microplásticos en la miel, además de estar en otros alimentos que consumimos diariamente.
Por: María Paz Casado
La creciente contaminación y sus efectos es un asunto alarmante que lleva a la población mundial a tomar medidas en sus hábitos y decisiones tanto de consumo como de comportamiento. Uno de los elementos principalmente contaminantes es el plástico.
Los microplásticos son pequeñas partículas sólidas de menos de cinco milímetros que se desprenden del plástico y se diseminan en el ambiente ya sea al aire, agua o tierra. Actualmente se determinó la presencia de estos contaminantes en algunos de los alimentos que consumimos habitualmente como el agua, la cerveza, la sal, los mariscos y ahora, la miel.
En Ecuador se realizó una investigación llamada Determinación de la presencia de microplásticos en miel artesanal e industrial a que probó que la miel efectivamente contiene sustancias tóxicas. Estas toxinas llamadas microplásticos entran en la categoría de contaminantes emergentes porque no están regulados por ningún control y se desconoce el efecto que tienen en el organismo humano. El enfoque de esta investigación está centrado en la comparación de siete muestras de miel industrial con ocho de miel orgánica o artesanal.
La miel es uno de los pocos productos presentes en el mercado al cual no se le agrega conservantes o, en el caso de la orgánica, no es sometida a ningún proceso adicional. La autora del estudio, Evelyn Rengifo Escobar, sostiene que debe tomarse conciencia con respecto al ambiente ya que se evidenció en los resultados de sus investigaciones que las mieles tienen microplásticos y, por ende, hay contaminantes “pululando en el ambiente”, es decir, multiplicándose. La idea de investigarla surgió en base al estudio de otros alimentos líquidos para después continuar con los sólidos.
“Me preocupa que el consumo masivo de plásticos no cese”, comparte Rengifo.
Estudios anteriores realizados en Alemania fueron los pioneros en analizar la presencia de estas toxinas en la miel y el azúcar. Aunque no se conocen todavía los efectos que pueden producir en la salud humana, sí se sabe que pueden acumularse en tejidos blandos como los músculos, los tendones o las grasas.
La probabilidad de que la miel esté afectada radica en sus principales productoras, las abejas, que son portadoras de contaminación ambiental, ya que diariamente recorren un ambiente abierto y muy diverso. Miguel González, apícolo en la provincia de Jujuy hace 16 años, explica que el agua es un factor determinante a la hora de entender porqué la miel puede contaminarse. “Las abejas para la elaboración de la miel utilizan el agua, por ende, si la agarra de lugares contaminados, contamina la miel.”, aclara González.

Rengifo explica que existen dos tipos demicroplásticos que se pueden distinguir: los primarios y secundarios. Los primarios son aquellos que ya fueron fabricados para tener ese tamaño microscópico, por ejemplo, las partículas que se encuentran en productos de limpieza o de cosmética. Los secundarios son aquellos que surgen principalmente de la fragmentación de macroplásticos, es decir plásticos de mayor tamaño, como como consecuencia de la exposición al viento, las olas y los rayos ultravioleta.
La consecuencia de la ingesta de contaminantes emergentes es la acumulación de sustancias tóxicas químicas. Los métodos que se utilizaron en el estudio para analizar la presencia de microplásticos en las muestras de miel fueron la extracción y degradación de la materia a analizada; la detección y cuantificación de partículas, es decir, llevar una cuenta de la cantidad, y la caracterización del plástico para poder definirlo.

Si querés generar un cambio y terminar con la presencia de microplásticos en cosméticos podés colaborar con tu firma:
Si tenés alguna sugerencia, queja, reclamo o consulta, podés contactarte con la Administración Nacional de Medicamentos Alimentos y Tecnología (ANMAT) llamando a su teléfono gratuito 0800-333-1234 o escribiéndoles a la dirección responde@anmat.gov.ar.













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